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La venganza de Abrile

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«El radicalismo se portó muy mal conmigo», suele decir Gabriel Abrile cuando analiza la relación con su ¿ex partido? El concejal nunca se olvidó de lo que ocurrió antes de la elección municipal de 2024, cuando fue precandidato a intendente: era el favorito, con un índice de conocimiento mucho más alto que su rival Gonzalo Parodi, pero terminó perdiendo la interna. Siempre se sospechó -y para Abrile es una certeza- que el grupo de Parodi, La 30 de Octubre, había llegado a un acuerdo con el peronismo para ganar la elección partidaria. Al oficialismo le convenía que el médico no fuera candidato: Parodi, desde el arranque, tenía menos volumen político y menos intención de voto.

Ni bien terminó aquella interna, Abrile empezó a coquetear con La Libertad Avanza. Existió el rumor fuerte, que el médico no terminaba de desmentir, de que podía irse de la UCR para convertirse en el candidato a intendente de los libertarios. Sin embargo, aquella vez prefirió seguir en su partido; incluso, aceptó encabezar la lista de concejales de Parodi. Nunca se comprometió mucho con la campaña aunque le puso su cara y su nombre a un candidato que terminó perdiendo por paliza.

Pero el terapista fue dando pasos decididos en el camino de los leones. Un colaborador suyo, Leonardo Farina, se convirtió en el jefe del Pami Río Cuarto, una delegación que había quedado envuelta en escándalos de sobrefacturaciones, denuncias por abuso sexual y maltrato laboral. Pero además el discurso de Abrile se hizo mileísta. Desde su banca en el Concejo, nunca ejerció la jefatura del bloque y se limitó a mostrar sus coincidencias con los libertarios.

En las últimas semanas, Carlos Ordóñez, exjefe del bloque radical en el Concejo y actual tribuno de Cuentas, cuestionó el rol de Abrile porque no conducía a la oposición. Ahora, el médico finalmente oficializó su traspaso a La Libertad Avanza.

En declaraciones periodísticas dijo que sigue siendo radical y que su movida es en realidad la conformación de un frente destinado a la elección provincial. «No creo que el radicalismo deba tener su propio candidato sino que tenemos que ir todos juntos», señaló Abrile. Como si la conformación de un frente no fuera una decisión partidaria y colectiva sino solamente un arresto individual.