Inicio Destacado Tras la salida de Lavagna, ¿vuelven las dudas sobre los índices argentinos?

Tras la salida de Lavagna, ¿vuelven las dudas sobre los índices argentinos?

102
0
Compartir

La salida de Marco Lavagna del Indec reavivó las sospechas sobre la manipulación de estadísticas oficiales en Argentina. Las declaraciones de Luis Caputo, que intentaron suavizar el impacto político, no lograron disipar las dudas sobre la transparencia en la medición de la inflación.

La salida de Marco Lavagna del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) no fue un hecho aislado ni meramente personal. Aunque el economista comunicó su decisión a través de una carta en la que habló de “proyectos propios”, en la Casa Rosada reconocen que el reemplazo venía gestándose desde hacía semanas. El trasfondo: diferencias técnicas y políticas con el ministro de Economía, Luis Caputo, en torno a la implementación de una nueva metodología para medir la inflación.

El nuevo índice debía reflejar con mayor precisión el impacto de la suba de tarifas y cambios en la canasta de consumo. Lavagna defendía su puesta en marcha inmediata, mientras que Caputo y su equipo insistieron en postergarlo para evitar “ruidos políticos” en un momento en que el Gobierno busca consolidar su discurso de desinflación.

En declaraciones radiales, Caputo intentó bajar el tono de la polémica. Aseguró que la salida de Lavagna respondió a una “redefinición en la forma de trabajo” del organismo y que la relación terminó en buenos términos. Además, volvió a prometer que la inflación argentina se alineará con “niveles internacionales”, un objetivo que contrasta con las dudas sobre la transparencia de los datos oficiales.

Sin embargo, la decisión de postergar la publicación del nuevo IPC alimentó las sospechas de manipulación. La memoria colectiva recuerda los años en que el Indec perdió credibilidad por la intervención política en sus estadísticas. Hoy, la renuncia de Lavagna y las explicaciones oficiales reavivan ese fantasma: ¿se están tocando nuevamente los índices en Argentina?

La confianza en las estadísticas públicas es un intangible clave para la economía. Sin credibilidad en los números, se debilitan las negociaciones salariales, las decisiones de inversión y la capacidad del Estado de diseñar políticas efectivas. La salida de Lavagna, lejos de ser un episodio aislado, abre un interrogante mayor: ¿puede el Indec recuperar la legitimidad perdida o estamos ante un nuevo capítulo de manipulación estadística?