La oposición cordobesa atraviesa un momento de tensión: Rodrigo de Loredo ya confirmó que será candidato a gobernador en 2027, Luis Juez busca capitalizar su vínculo con La Libertad Avanza y la fuerza libertaria intenta instalar figuras propias. El tablero opositor se recalienta con internas abiertas y discursos cruzados.
La oposición cordobesa vive días de tensiones. Rodrigo de Loredo, tras meses de especulaciones sobre un posible salto al gabinete nacional, oficializó que su destino político está en Córdoba. “Voy a ser candidato a gobernador en 2027”, dijo sin rodeos, marcando territorio y dejando en claro que su proyecto es provincial. Con esa declaración, encendió la interna radical y puso en marcha un proceso de consolidación que incluye actos masivos como la llamada “De Loredo Session”, diseñada para darle volumen a su aspiración y mostrar músculo opositor frente al peronismo que gobierna la provincia desde hace casi tres décadas.
Luis Juez, por su parte, no se queda atrás. El senador, con experiencia en múltiples batallas electorales, bajó a Córdoba para recorrer medios y reforzar su presencia territorial. Su estrategia pasa por capitalizar el aporte que realizó en la campaña nacional de La Libertad Avanza y mostrarse como puente entre el radicalismo y el espacio libertario. Juez insiste en que su figura es la que mejor puede aglutinar a la oposición, aunque las tensiones con De Loredo son cada vez más visibles.
La Libertad Avanza, mientras tanto, busca instalar referentes propios en la provincia. El partido que lidera Javier Milei a nivel nacional intenta aprovechar el desgaste del peronismo cordobés y la fragmentación de la oposición tradicional para posicionar candidatos que puedan disputar seriamente la gobernación. Sin embargo, la falta de estructuras locales sólidas y las tensiones con los aliados circunstanciales complican su armado.
El escenario opositor cordobés se presenta entonces como un triángulo de fuerzas en pugna: De Loredo con la bandera radical y la promesa de terminar con la hegemonía peronista; Juez con su estilo combativo y la apuesta a un frente más amplio; y La Libertad Avanza intentando consolidar presencia propia con Gabriel Bornoroni como figura principal. La competencia por la candidatura de 2027 ya está en marcha y promete ser tan intensa como la elección misma.
En este clima, los próximos meses estarán marcados por gestos de poder, actos partidarios y negociaciones cruzadas. La oposición cordobesa no solo enfrenta al oficialismo provincial, sino también a sus propias divisiones internas. Y en esa disputa, se juega la posibilidad de construir una alternativa real al peronismo en 2027.











