Inicio Destacado Recta final: cómo juegan sus últimas cartas las fuerzas políticas antes de...

Recta final: cómo juegan sus últimas cartas las fuerzas políticas antes de las legislativas

151
0
Compartir

En la última semana de campaña de cara a las elecciones legislativas, los principales espacios políticos ajustan sus estrategias para seducir a los indecisos, contener fugas internas y capitalizar el voto útil en un escenario que vuelve a perfilarse como de tercios.

El oficialismo libertario, liderado por Javier Milei, decidió trasladar su acto de cierre de campaña a Rosario, en lugar de Córdoba, buscando reforzar la candidatura de Agustín Pellegrini y mejorar su desempeño en Santa Fe. La decisión responde a un diagnóstico electoral que detectó mayor inercia positiva en esa provincia. Además, el equipo de campaña intenta desmarcarse del desgaste generado por la renuncia de José Luis Espert, cuya foto aún figura en algunas boletas en Buenos Aires, y que generó ruido interno.

Sergio Massa, por su parte, encabezó una cena con referentes de Fuerza Patria en Rosario, en un gesto de territorialidad y cohesión interna. El espacio apuesta a consolidar su base en el conurbano bonaerense y zonas urbanas del interior, con recorridas de candidatos y presencia en medios locales. La narrativa gira en torno a la defensa de derechos sociales y la crítica al ajuste libertario, buscando reactivar el voto peronista tradicional.

La coalición opositora concentra sus esfuerzos en la provincia de Buenos Aires, donde Diego Santilli encabeza la lista de diputados por La Libertad Avanza tras un fallo de la Cámara Nacional Electoral. Aunque esto no modifica la boleta de JxC, sí reconfigura la competencia en el distrito más poblado. El espacio busca captar votantes moderados con mensajes de institucionalidad, gestión y equilibrio frente a los extremos.

Todos los espacios coinciden en tres ejes: captar indecisos, adaptarse al debut de la Boleta Única y afinar la microsegmentación territorial. La campaña se volvió quirúrgica: cenas, almuerzos, apariciones en medios locales y redes hipersegmentadas. El objetivo es claro: movilizar el voto dormido y evitar sorpresas en un escenario volátil.