Río Cuarto se encuentra en plena etapa de redefinición de su contrato de higiene urbana. Pero más allá del sistema de recolección que termine adoptando el gobierno de Guillermo De Rivas, hay una cuestión que es ineludible y que es un problema cada vez que vence un contrato: el convenio de los recolectores establece que cuando que un vínculo contractual vence, los trabajadores deben cobrar una indemnización como si hubieran sido despedidos. En la gran mayoría de los casos, los recolectores siguen trabajando cuando comienza el nuevo contrato y, por si fuera poco, mantienen la antigüedad. Sin embargo, cobran la indemnización.
¿Cuánto se deberá pagarles a los 240 trabajadores de Cotreco por la finalización del contrato? En el Palacio de Mójica manejan una cifra que asusta: 10 mil millones de pesos. Son, en promedio, 41,6 millones de pesos por trabajador. La discusión, como siempre, es quién afronta semejante obligación.
En la Municipalidad aseguran que esta vez, a diferencia de 2017, no hay dudas: las indemnizaciones deben ser pagadas por la empresa Cotreco porque hay un artículo en el contrato que específicamente establece que la prestataria es la obligada a cancelar las indemnizaciones. Sin embargo, en los últimos días hubo indicios que atenúan esa visión: Franco Saillén, del gremio del Surrbac, manifestó que en última instancia deberá ser el Municipio el que afronte esa obligación con los operarios. Lo que plantea Saillén es que si la empresa no tiene los fondos, el Estado local deberá ser el garante de última instancia y aportar los 10.000 millones de pesos. Hay un problema ante ese razonamiento: el gobierno acumula dos años de déficit y no cuenta con los fondos, aunque quisiera pagarlos.
Esta situación plantea que habrá dos grandes conflictos en los próximos dos meses: qué tipo de servicio tendrá la ciudad y quién se hará cargo de la enorme factura de las indemnizaciones.











