La Unión Cívica Radical de Córdoba atraviesa una tormenta interna que podría desembocar en una fractura histórica. El detonante: la intención del diputado Rodrigo de Loredo de avanzar en un acuerdo político con La Libertad Avanza, en el marco de una estrategia nacional que busca reposicionar al radicalismo como fuerza de poder. Pero dentro del partido, las alarmas están encendidas. Sectores tradicionales, intendentes del interior y referentes históricos rechazan de plano cualquier acercamiento al oficialismo libertario.
Rodrigo de Loredo, uno de los dirigentes con mayor proyección nacional, considera que el radicalismo debe dejar de ser una fuerza testimonial y asumir un rol más pragmático en la nueva configuración política. En ese marco, impulsa un entendimiento con La Libertad Avanza, que incluiría acuerdos legislativos y eventualmente electorales. Para De Loredo, el radicalismo debe “salir de la zona de confort” y “disputar poder real”.
Pero su propuesta ha generado un terremoto interno. Dirigentes como Ramón Mestre, intendentes del interior y sectores universitarios consideran que ese acuerdo implicaría una claudicación ideológica y una traición a los valores históricos del partido.
¿Cuáles son los ejes de la disputa interna? ¿Qué está en juego?
- Identidad vs. pragmatismo: El debate de fondo es si el radicalismo debe preservar su identidad o adaptarse a la nueva lógica de poder que impone el oficialismo libertario.
- Conducción en disputa: El Comité Provincia se ha convertido en un campo de batalla. Las últimas reuniones terminaron sin acuerdos.
- Riesgo de ruptura: Si el acuerdo con La Libertad Avanza se concreta, varios dirigentes anticipan que podrían abandonar el partido o conformar un nuevo espacio político.
La crisis actual podría ser el punto de inflexión para el radicalismo cordobés. Para el lunes está previsto que se reúna el Congreso Partidario. Los rumores señalan que el sector que acompaña a De Loredo pretende designar a Marcos Ferrer, intendente de Río Tercero y presidente de la UCR, como el negociador de eventuales alianzas. Así, el diputado radical quedaría con el campo despejado para acordar con el mileísmo. En los últimos días, el legislador provincial Dante Rossi aseguró que De Loredo ya tiene cerrado un acuerdo con Karina Milei para ocupar el tercer lugar en la lista de candidatos de octubre a cambio de avalar en el Congreso el veto a los proyectos impulsados por los gobernadores y que obtuvieron media sanción en el Senado.
Un aspecto del acuerdo que molesta especialmente a la oposición a De Loredo es que el radicalismo no conformaría una nueva alianza sino que pondría algunos candidatos en la lista de La Libertad Avanza. Es decir, como el Pro en Buenos Aires, quedaría absorbido por el partido del Presidente. «Sería la primera vez desde 1983 que el radicalismo no se presentaría a una elección», dijo un dirigente partidario opositor.











