Para esta semana estaba prevista una nueva audiencia para que el Banco Nación y la Municipalidad de Río Cuarto volvieron a verse en la Justicia. Sin embargo, esa nueva instancia fue aplazada. Era una más de las acciones que se están produciendo en la demanda que la entidad entabló contra el Municipio local porque considera que la tasa de Comercio e Industria es inconstitucional.
La última vez que las partes se vieron las caras fue el 24 de abril pero no llegaron a un acuerdo. En realidad, no estuvieron ni cerca porque el Banco Nación ofreció pagar sólo el 9 por ciento de lo que tributa actualmente: 15 millones de pesos mensuales contra los 160 que paga con el esquema tributario actual.
Esa fue la última oferta que hizo el Nación, conducido por el expresidente del Banco de Córdoba, Daniel Tillard. En el gobierno de Guillermo De Rivas consideraron que la oferta era irrisoria y la descartaron de plano. Y si bien sostienen públicamente -y lo han planteado en la Justicia- que están abiertos al diálogo, en realidad no guardan casi ninguna expectativa. De Rivas señaló públicamente que esperan llegar a un acuerdo pero, por lo bajo, los funcionarios del intendente agregan que hoy, como están las condiciones, es casi imposible. La principal razón es que las pretensiones de uno y otro no encuentran puntos de encuentro: el Nación intenta pagar una cifra considerablemente menor -como acordó con Deheza y Cabrera- y la Municipalidad no quiere seguir perdiendo recursos. Ya tiene un déficit de 800 millones de pesos mensuales y hoy los bancos tributan 1.200 millones de pesos por mes.
Si el Banco Nación tiene éxito en su demanda ante la Justicia Federal, el déficit puede transformarse en 2.000 millones de pesos, una cifra imposible para la Municipalidad y que la obligaría a desactivar servicios importantes que actualmente presta.
«No podemos acordar porque si acordamos tenemos que entregar las llaves de la Municipalidad», dramatizan en el gobierno.











