El intendente de Río Cuarto, Guillermo De Rivas, está buscando asistencia financiera del gobierno provincial para afrontar el fuerte déficit de 700 millones de pesos que la Municipalidad de Río Cuarto padece todos los meses. Esa asistencia se destinaría a cubrir parte del déficit, ya que en gran medida el rojo se afrontaría con un fuerte recorte de gastos de entre 500 y 600 millones de pesos.
El planteo que hace el gobierno de Río Cuarto por lo bajo, para no enfrentarse con Martín Llaryora, es que un parte sustancial del déficit se explica por el enorme gasto adicional que el Municipio debe afrontar desde que se puso en marcha la Guardia Local, un cuerpo de prevención en seguridad que nació por iniciativa de la Provincia. La Guardia Local fue instaurada por ley y requirió la adhesión de Río Cuarto pero en el gabinete local señalan que la iniciativa del gobernador genera gastos adicionales por unos 450 millones de pesos mensuales pero que no hay ninguna contraparte presupuestaria de parte del Panal. En otras palabras: la Provincia tuvo una iniciativa que disparó el gasto en la Municipalidad pero no envía un peso para pagarles a los agentes o para cubrir los gastos de la movilidad, ya sea los repuestos de los vehículos o el combustible que se usa en los patrullajes.
La pretensión del gobierno riocuartense es que, ahora, al menos una parte de ese gasto sea solventado por una asistencia del gobierno provincial. Desde el inicio de su gestión De Rivas se mostró renuente a reclamarle fondos aLlaryora, pero actualmente enfrenta una situación financiera compleja y límite y buena parte del gasto adicional que debe afrontar su gestión se originó en la nueva ley de seguridad provincial que se convirtió en un emblema de Llaryora.











