En los últimos días, llegaron al Aeropuerto de Las Higueras las máquinas que harán el reasfaltado completo de la pista de aterrizaje. Las obras tienen como finalidad generar las condiciones necesarias para que puedan operar los aviones de combate F16 que compró el gobierno nacional y cuyo mantenimiento de hará en la Base de Material de Río Cuarto.
Las obras insumirán tres meses de trabajo y durante ese tiempo ya se avisó que no habrá vuelos comerciales, que las conexiones de Aerolíneas Argentinas quedarán suspendidas.
Sin embargo, hay cada vez más incertidumbre con respecto a la posibilidad de que la pista deje de estar operativa definitivamente para la actividad comercial y se circunscriba al uso con fines militares.
Un dato político curioso es que en los últimos días se produjo una polémica con respecto a los vuelos comerciales. Mientras el oficialismo avanzó en el Concejo Deliberante con un proyecto para garantizar los vuelos -que consta en aportar al menos el 80 por ciento de los pasajes aunque los vuelos vayan vacíos-, la oposición cuestionó duramente lo que, consideran, es un gasto innecesario. Hubo una polémica pública, con planteos del radicalismo y con duras réplicas políticas del gobierno municipal. Esa pelea política quedó flotando en el vacío días después, cuando se anunció que los vuelos se cancelan por las obras de infraestructura ¿Nadie sabía que las reparaciones estaban en marcha? Lo cierto es que la política riocuartense quedó girando en falso.











