Inicio Sin categoría De Rivas gasta más y recauda menos: el déficit superó los 1.170...

De Rivas gasta más y recauda menos: el déficit superó los 1.170 millones de pesos

114
0
Compartir

El déficit en las cuentas de la Municipalidad de Río Cuarto continúa creciendo y en el tercer trimestre del año alcanzó su punto más alto: ya hay una diferencia del 1,1 por ciento entre los ingresos corrientes y los gastos corrientes, es decir entre lo que habitualmente cobra y lo que debe pagar como gastos fijos.

Según el informe oficial de ejecución presupuestaria, el déficit operativo, que es el más preocupante porque indica que los ingresos no alcanzan ni siquiera para pagar los costos mínimos de funcionamiento, llegó a 1.174 millones de pesos en el cierre del tercer trimestre. Si se observa la curva de resultados, solamente en el cuarto trimestre de 2024 se registró un resultado similar: entonces el rojo fue del 1,7 por ciento. Pero se trató de una excepción desde 2021 en adelante: la Municipalidad llegó a tener un superávit que representaba una diferencia del 23,3 por ciento entre los ingresos y los gastos pero en el último año y medio la situación se deterioró dramáticamente.

Por si fuera poco, el tercer trimestre del año coincidió con una época turbulenta a nivel nacional en términos financieros: las tasas por las nubes impidieron que la Municipalidad volviera a recurrir al mercado de deuda para financiarse. Por lo tanto, echó mano a lo más sencillo y barato: acumular deuda con los proveedores. Según el informe de ejecución presupuestaria, al cierre del tercer trimestre la Municipalidad había totalizado incumplimientos por 9.500 millones de pesos con sus proveedores. Es el financiamiento más barato porque el Estado demora los pagos y cuando cancela lo hace, normalmente, al precio original, sin reajuste por inflación.

Un dato curioso es que la gestión de Rivas aumentó los gastos corrientes un 78 por ciento al comparar la ejecución presupuestaria de 2025 con la de 2024; eso significa que en términos reales -es decir descontada la inflación- incrementó las erogaciones un 22 por ciento a pesar de que anunció una racionalización del gasto. Como complemento, y ese dato explica en parte el crecimiento del déficit, los ingresos crecieron menos: subieron el 76 por ciento en términos nominales y el 20 por ciento en términos reales a pesar del fuerte impuestazo aplicado desde el primer minuto de este año.

El déficit es mucho más grave cuando además se considera la inversión en obras y el pago de la deuda pública. El resultado financiero arroja un rojo de 6.079 millones de pesos.