Inicio Destacado Crece el rechazo a Milei: más de la mitad del país lo...

Crece el rechazo a Milei: más de la mitad del país lo considera un riesgo para la sociedad

213
0
Compartir

A pocos meses de las elecciones legislativas, una nueva encuesta nacional de la consultora Zuban Córdoba y Asociados revela un marcado deterioro en la imagen del presidente Javier Milei. El estudio, realizado entre el 15 y el 17 de julio sobre una muestra de 1.300 personas mayores de 16 años en todo el país, arroja cifras que reflejan un clima de creciente desaprobación y polarización política.

Según el relevamiento, el 57,5% de los encuestados tiene una imagen negativa de Milei, mientras que apenas un 41,9% mantiene una percepción positiva. La desaprobación de su gestión alcanza el 56,8%, frente a un 42,8% de aprobación. Además, el 55,4% considera que el presidente representa un riesgo para la sociedad, en contraste con un 37,8% que lo sigue viendo como una figura de cambio.

El rechazo no se limita a la figura presidencial. La vicepresidenta Victoria Villarruel también enfrenta una imagen negativa del 55,3%, con solo un 38,6% de valoración positiva.

Uno de los datos más contundentes del estudio es la intención de voto de cara a las elecciones legislativas de octubre: el 52,8% de los consultados afirmó que votará para castigar al gobierno nacional, mientras que solo un 38,3% lo haría para premiarlo. Entre los motivos del rechazo, se destacan la “destrucción del Estado y las políticas públicas”, la percepción de un gobierno “cruel” y la falta de mejoras económicas.

El informe también señala que el “antimileísmo” se consolida como identidad política, con un 53,6% de los encuestados que se definen en esa categoría, frente a un 28,1% que se considera “mileísta”. Esta polarización resignifica la grieta política argentina, ahora marcada por el enfrentamiento entre el oficialismo libertario y sus detractores.

En un contexto de expectativas rotas y vínculos debilitados entre la ciudadanía y el poder, los datos de Zuban Córdoba y Asociados reflejan un escenario complejo para el oficialismo, que deberá enfrentar no solo la oposición tradicional, sino también una creciente ola de desencanto social.