Este domingo, Argentina vota para renovar el Congreso en un clima marcado por la incertidumbre y el desgaste del oficialismo. A menos de 48 horas de los comicios, el gobierno de Javier Milei enfrenta una combinación de desafíos que tensionan su base política y erosionan su capital simbólico.
La economía está en terapia intensiva:
- El respaldo financiero de Estados Unidos por US$20.000 millones, anunciado esta semana, fue presentado como un salvavidas. Sin embargo, la frase de Donald Trump —“Argentina pelea por su vida”— dejó al descubierto la gravedad del cuadro económico.
- Según la consultora Escenarios, el 53% de los hogares no llega a fin de mes y otro 30% lo hace “con lo justo”.
- La inflación acumulada, el estancamiento del consumo y la falta de señales claras sobre el plan de estabilización generan un clima de desconfianza que se refleja en las encuestas.
Escándalos y sospechas - El caso Fred Machado, con ramificaciones en la Agencia Nacional de Discapacidad, volvió a instalar el tema de la corrupción en la agenda pública. El 69,84% de los encuestados cree que “todos o la mayoría” de los funcionarios están involucrados en casos similares.
- La salida de Mariano Cúneo Libarona del Gabinete, anunciada para después de las elecciones, se suma a una serie de movimientos que evidencian tensiones internas. El excanciller Gerardo Werthein, en una situación insólita, renunció al gobierno en la semana previa de las elecciones.
Riesgos políticos y territoriales - Las encuestas muestran un escenario fragmentado: ventaja oficialista en Capital, predominio kirchnerista en Buenos Aires y alta volatilidad en Córdoba, Santa Fe y Mendoza.
- La elección definirá la nueva composición del Congreso y pondrá a prueba la capacidad del gobierno para sostener alianzas legislativas.
- En provincias como Neuquén, referentes locales marcaron distancia del gobierno nacional y reforzaron discursos de autonomía fiscal y gestión ordenada.











